Somo y Loredo forman la primera Reserva de Surf declarada en España, con una playa larga y abierta al Cantábrico ideal tanto para iniciarse como para surfistas avanzados.
Varias escuelas trabajan directamente en la arena y ofrecen clases con material incluido, y es posible cruzar en barco desde Santander para llegar hasta la playa con vistas a la ciudad al otro lado de la bahía.
Es una de las actividades más icónicas de Cantabria, apta para todas las edades.