Este teleférico salva un desnivel de unos 750 metros en pocos minutos, ascendiendo desde el valle hasta el Mirador del Cable, a 1.823 m de altitud, en el corazón del macizo Central de los Picos de Europa.
Desde arriba se abren vistas espectaculares y se puede acceder a rutas de senderismo, como la subida al refugio de Áliva, siendo una puerta de entrada muy popular tanto para excursionistas como para quienes solo quieren disfrutar del mirador.
Es una infraestructura histórica, inaugurada en 1966, muy demandada en temporada alta.